sábado, 8 de marzo de 2014

MIN

Mi incompetencia natural.


Soy un verdadero incompetente en el sentido más estricto de la palabra. Mi círculo más cercano a veces se cuestiona la posibilidad de que sea heredado, ya que mi padre sufre la misma incompetencia, solo que en menor medida. Yo no soy consciente de mi tremenda incompetencia ya que como es natural nace de mí casi automáticamente y nunca terminas de darte cuenta. Si es cierto que se manifiesta a diario en mi comportamiento ya que como buen incompetente que soy voy destrozando todo lo que toco y dejando a medias o mal hecho cualquier trabajo que me propongo. De hecho mi incompetencia está subvencionada por el Estado, ellos se dieron cuenta de que la vida de un incompetente natural es demasiado penosa como para no necesitar la ayuda del Estado. Pese a todo, soy feliz. No en mi trabajo obviamente, allí soy un mero instrumento empresarial para conseguir el descuento de mi seguridad social por parte del Estado. Dicho sea de paso, casi no género perdidas a la empresa. Me limito a leer el periódico y a mirar lo que hacen los demás. Me tienen prohibido tocar cualquier cosa que no sea el periódico. La última vez que toque algo incendié el edificio y salimos en las noticias, así de dura es la vida de un incompetente natural. 

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