- Y tú, ¿también eres de esos? – Ansiosa por la
respuesta saco un cigarro y lo empezó a desmenuzar con la delicadeza de un
artesano.
- ¿De esos?, ¿De cuáles?
- Si, ya sabes a lo que me refiero – Migaba el cannabis
y lo mezclaba con el tabaco mientras hablaba- de esos tíos que dicen y hacen lo
que quieres escuchar con el único fin de follarte. Los pseudo románticos que
hablan de Neruda, de Benedetti…esos sensibles de primeras. Los de la fachada
que solo quieren cama y cuando la consiguen se piran. -Acto seguido termino de
liarse el canuto y se acercó el mechero.
- Pues no te voy a engañar, claro que quiero
follar contigo, estaría loco si no quisiese. La diferencia es que yo si pienso
llamarte al día siguiente.
A ella le salió una sonrisa casi involuntaria cuando lo
escucho hablar y a él se lo comían las ganas de darle un beso.
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