Hacía la luz con un chasquido y ahora solo hay oscuridad. La
extraña sensación de que el tiempo pasa y no avanza. Encuentro a diario migas
de momentos repartidos por el día, camuflados en sonrisas extrañas y algún que
otro cuerpo desnudo. La imaginación que no da tregua a una desesperanza, esperanzada
en que me quede algo que contar en los bolsillos. Pero pasa, y sus sonrisas se
me mezclan con alcohol y cola por las venas, con el amargor más profundo de mi
cabeza. Sumerjo los pocos euros en agua para decir que son papel mojado y
pierdo, porque siempre lo hago, las ganas de levantarme sin que huela a ti
entre mis sabanas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario