Han visto alguna vez ese movimiento de cabeza que hacen
algunos hombres cuando pasa una mujer realmente espectacular. Inclinan la
cabeza hacia el lado y se hace el silencio. Eso mismo hice yo cuando vi su
culo.
El silencio se me hizo realidad cuando vi su cara.
Si tuviera que describirla con dos palabras no podría.
Así que ante la punzada que me dio el pecho lo único que
pude hacer es correr, correr detrás de ella. Al pararla no sabía muy bien que
decir, de hecho no dije nada, salió de mi boca una H y una A sueltas sin nada más.
Su risa me tranquilizo y puede completar el hola.
Después de eso me encontré con una cerveza y ella delante.
Hablamos toda la tarde y acabé enamorado. Quien me diría a mí que un día podía dar
tanto de sí.
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