Siempre que me enfrento a ti tengo mucho miedo de perder. De
que me digas cuatro palabras y que me dejes sin la mínima opción de replicar. Que
me argumentes que dios existe y sea incapaz de rebatirte. Me siento tan inferior
a ti que me arrastraría si te pararas pensar si llevo razón o me equivoco. Es
algo triste, lo sé, pero no puedo sentir otra cosa que impotencia al saber que
eres mejor que yo en esto de pensar. Muchas veces me limito a callarme y
escuchar tus argumentos que hoy por hoy superan al mismísimo presidente del
gobierno. Me enfrasco en mí y me limito a pensar por qué tú pones las copas y
yo me las bebo. Dichosos sabelos todos y dichosa superioridad de estar detrás de
esa barra.
jueves, 2 de enero de 2014
martes, 24 de diciembre de 2013
24/7
Ya estaba lo suficiente mojado para esperar un poco más. Tras
dos horas en la puerta, la lluvia ya no molestaba, mi ropa goteaba y por dentro
la humedad me empezaba a afectar. Lo único que me preocupaba era la luz de tu
ventana porque sabía que cuando se apagara no habría opción.
A las doce bajaste, me besaste y te volviste a subir. Fue
suficiente.
domingo, 22 de diciembre de 2013
Ella
Si empezamos por el principio nadie lo creería. El mejor
postor se hubiera quedad corto ante menudo tesoro era algo casi inaudito. Se
presentaba señorita aunque tenía más de Rita que de seño. Mis amigos me
comentaron que su padre era argentino y que su madre española, pero ella había
nacido en Córdoba, la argentina sí. Puede que lo que más me llamara la atención fueran sus ojos o quizás su pelo, en ese momento no lo tuve claro, lo que recuerdo
perfectamente es su voz. Sera el acepto latino, que se yo, el caso es que jamás
me la pude sacar de la cabeza.
Así era.
Por hacerlo más sencillo pondré un ejemplo que todos entenderán:
Es como cuando sales de comprar el pan y vez a esa chica que pasa andado
enfrente de ti. Se para el tiempo y solo miras su paso eterno, su andar hipnotizante,
se cae el pan pero todo da igual, es ella, la mujer perfecta, únicamente increíble.
Así era lo nuestro, una pena que lo acabáramos suicidando.
jueves, 19 de diciembre de 2013
La inmortalidad.
Nos dicen que tenemos que vivir, disfrutar de la vida, de
todo lo que ella nos ofrece y nos regala. También de lo que conseguimos con
nuestro esfuerzo a lo largo de ella. Nos enseñan todos los conocimientos
necesarios para transcurrir por ella. Guía de la moral y la rectitud, vademécum
de maneras de vivir. Siempre vivir.
Nadie nos enseñó la muerte. Nunca recibimos una enseñanza
clara de lo que es y lo peor, nadie nos enseñó a afrontarla.
Ayer, hoy, mañana, todos los días muere gente. Mientras los demás
hacen su vida ajena a esto y lo peor, inconscientes de que llegara. Quizás deberíamos
enseñar lo cotidiano de la muerte y siendo conscientes de esto, apreciaríamos de
verdad lo que es vivir.
Comienzo
La realidad es que me desperté,
De ese sueño amargo que me invadía,
Lo dulce del azúcar, me resbalo,
Dejándome allí, en mitad de la nada,
Para olvidar mire al cielo,
Un cielo lleno de nubes grisáceas,
Con claros negros, con pequeños destellos,
Aquello que me resulto asombroso,
La inmensidad de su extensión,
La necesaria tristeza de un banco en la nada,
Donde solo observar, resulta difícil,
Que parece que se apaga, y luego resurge,
Oh dios que difícil es continuar,
Seguir soñando con la realidad,
Aparentar que la sangre es vino,
Y que tu cuerpo solo pan,
Pero esta vez no, esta vez, despertare,
Apreciare cada minuto de cada segundo,
Y seguiré,
Viviendo esto a lo que llaman vida,
Siguiendo aquello a lo que describen rutina,
Para acabar en eso que pagamos en vida,
Nuestro propio nicho.
martes, 10 de enero de 2012
Recordar*
Locuras de un triste vagabundo.
A fuerza e mucho pensar me di por fin cuenta de que el amor es efímero lo sabía ya pero siempre tendí a pensar lo contrario. Es sencillo persistir en el intento de buscar a la persona perfecta ideal y sobre todo adecuada. Lo idea es solo eso ideal, pocas veces encontraremos a esa persona que sea como la imaginaste es más químicamente y psicológicamente es improbable. La improbabilidad de este tipo de hechos hace que desgraciadamente el amor de vea reducido a una mísera parte de todo su esplendor. Si miramos y razonamos detenidamente la verdad sobre la improbabilidad y lo imposible es tal vez si cabe relativa. Lo que de verdad nos parece improbable nos da esa sensación por la incapacidad previa que nos aplicamos para conseguir ese hecho. La realidad de este tipo de hechos es la siguiente: Los humanos por extrañas razones tendemos a menos preciarnos sin algún sentido previo simplemente por miedo. Ese miedo hace que nos parezca improbable algo relacionado con aquel o aquella cosa que pensamos. La idea es ambigua pero sencilla, la improbabilidad de cualquier tipo de amor está relacionada estrechamente con el miedo previo que tengamos.
Como conclusión final resaltar la importancia del miedo como factor decisivo en todo los procesos referentes al amor y sus derivados.
A fuerza e mucho pensar me di por fin cuenta de que el amor es efímero lo sabía ya pero siempre tendí a pensar lo contrario. Es sencillo persistir en el intento de buscar a la persona perfecta ideal y sobre todo adecuada. Lo idea es solo eso ideal, pocas veces encontraremos a esa persona que sea como la imaginaste es más químicamente y psicológicamente es improbable. La improbabilidad de este tipo de hechos hace que desgraciadamente el amor de vea reducido a una mísera parte de todo su esplendor. Si miramos y razonamos detenidamente la verdad sobre la improbabilidad y lo imposible es tal vez si cabe relativa. Lo que de verdad nos parece improbable nos da esa sensación por la incapacidad previa que nos aplicamos para conseguir ese hecho. La realidad de este tipo de hechos es la siguiente: Los humanos por extrañas razones tendemos a menos preciarnos sin algún sentido previo simplemente por miedo. Ese miedo hace que nos parezca improbable algo relacionado con aquel o aquella cosa que pensamos. La idea es ambigua pero sencilla, la improbabilidad de cualquier tipo de amor está relacionada estrechamente con el miedo previo que tengamos.
Como conclusión final resaltar la importancia del miedo como factor decisivo en todo los procesos referentes al amor y sus derivados.
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