Era como estallar, como romper el mundo
en mil pedazos y disfrutarlo desde el palco. Quería vacaciones, un
minuto de calma en mitad de la urbe, un trozo de silencio en mitad
del delirio, una caricia en una orgía. Desaparecer es más costoso
de lo que a simple viste parece, siempre hay alguien que a quien
debes dinero. Las promesas atan más que las cuerdas y las palabras
parecen tatuajes que son imborrables. El pedir auxilio es una muestra
de debilidad en un mundo donde unos aplastan a otros y les tiran los
desperdicios. Me lo tomo en serio, tanto que me debato entre que te
lo líes tu o me lo líe yo. Todos se ríen, todos son felices, todos
son libres hasta que suena el despertador.
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